Irene Sola Canto Yo Y La Montana Baila
Al final, el canto no termina en nota suspendida sino en un gesto: la mano que traza en el aire la silueta de un mapa, la semilla que cae en un surco, la promesa de volver. La montaña, habiendo bailado, vuelve a su quietud, pero algo ha cambiado: una grieta alberga una nueva raíz; una senda, antes oculta, se deja transitar. Cantar y hacer bailar la montaña es, en último término, abrir lugar para lo posible.
At a time when our relationship with the environment is increasingly fractured, Canto yo y la montaña baila acts as a bridge. It is an "eco-novel" in the truest sense. It doesn't lecture the reader on ecology; instead, it fosters a sense of radical empathy for the world around us. irene sola canto yo y la montana baila






