Decidir no es una elección de fin de semana ligero. Es un compromiso con el arte que no te juzga por asustarte. La película funciona como un espejo roto: nos muestra que todos, de alguna forma, somos adictos a algo (la comida, el amor, la validación, el teléfono).
A lonely widow who becomes addicted to amphetamine-based diet pills while obsessing over an invitation to a TV game show.
“No más,” she whispered. Not a surrender. A choice.